1️⃣ Ceder
👉 Dejas pasar el problema para cuidar la relación.
Sirve cuando el tema no es tan importante o cuando pelear te haría más daño que beneficio.
Ejemplo:
“Prefiero estar tranquilo y cuidar la relación, aunque no gane esta discusión.”
2️⃣ Evitar
👉 No enfrentas el problema ahora.
Sirve cuando el conflicto es pequeño, no es el momento o hablar solo empeoraría las cosas.
Ejemplo:
“Ahora no vale la pena meterse en esto. Mejor espero.”
3️⃣ Imponerse
👉 Defiendes lo tuyo con firmeza.
Sirve cuando están en juego cosas importantes: respeto, seguridad, dignidad o derechos.
Ejemplo:
“Esto no lo acepto. Tengo que poner un límite.”
4️⃣ Negociar
👉 Ambos ceden un poco para llegar a un acuerdo.
Es muy útil cuando quieres resolver el problema sin pelear ni llegar a extremos.
Ejemplo:
“Yo cedo en esto, tú cedes en esto otro, y avanzamos.”
5️⃣ Colaborar
👉 Buscan juntos una solución que funcione para ambos.
Sirve cuando la relación importa mucho y vale la pena construir algo mejor.
Ejemplo:
“Veamos una solución nueva que nos sirva a los dos.”
¿Por qué esto es importante?
Porque no todos los conflictos se enfrentan igual.
A veces conviene hablar, otras veces esperar, otras veces negociar y, en algunos casos, defenderse con firmeza.
Entender estas opciones te ayuda a:
no reaccionar por impulso,
evitar problemas innecesarios,
tomar mejores decisiones.
- por Miguel Letelier
- en Marzo 24, 2025
